Microsoft ha decidido acabar con las ventas de Kin, su teléfono destinado a las redes sociales tan sólo dos meses después de su lanzamiento.

A mediados de abril de este mismo año Microsoft anunciaba Kin, un terminal destinado a un público joven que no parece haber tenido el éxito esperado pues, tras seis semanas de comercialización en EEUU, Microsoft ha decidido acabar con las ventas de Kin, que ni siquera llegará a Europa.

Verizon se encargará de acabar con el stock en Estados Unidos, lo que supondrá la muerte definitiva de Kin, un terminal destinado a adolescentes que por precio o falta de aplicaciones, según apunta la prensa norteamericana, no ha logrado calar en ningún sector, ni jóvenes ni «frikis» de las redes sociales.

La excusa del gigante informático ha sido que prefiere centrarse en el Windows Phone 7, con los que Microsoft confía en competir con el iPhone y el resto de smartphones. «Hemos tomado la decisión de centrarnos en el lanzamiento de nuestro Windows Phone 7», afirmó Microsoft en un comunicado difundido hoy, en el que se aseguró que el equipo dedicado a Kin pasará a formar parte del personal que trabaja en el desarrollo del Windows Phone 7 (WP7), que llegará al mercado en octubre.

Pero las malas lenguas apuntan a un fracaso total de la estrategia de la compañía en la venta de Kin, «Es un absoluto fracaso», apuntan los analistas a la prensa. En las últimas semanas, Verizon había bajado los precios de Kin, pero la rebaja no fue suficiente para convencer a los usuarios de los encantos del smartphone de Microsoft.

Desde Msnbc, medio de comunicación formado por Microsoft y NBC Universal, se calificó a Kin de «elefante blanco» ya que, a pesar de su funcionalidad y conexión con redes sociales de internet, las tarifas de uso eran tan altas como las de los teléfonos de alta gama pero sin ofrecer los mismos servicios. La falta del sistema operativo Windows Phone 7, de aplicaciones, juegos y un aspecto poco seductor para los usuarios, han sido, según los analistas, el resto de detonantes que han llevado a la retirada del smartphone.

Sólo podemos desear suerte a Microsoft con el Windows Phone 7, o por lo menos un poco más que con el efímero Kin.

Nota sacada de expansion.com